
El amor más allá del 14 de febrero
Por: Armando Arredondo
Cada 14 de febrero el amor y la amistad se convierten en protagonistas de escaparates, campañas publicitarias y redes sociales. La fecha suele presentarse como una celebración romántica, casi obligatoria, donde el amor se mide en regalos, cenas o gestos espectaculares. Sin embargo, esta narrativa mercadológica poco tiene que ver con la realidad cotidiana de las relaciones de pareja.
El amor, por sí solo, no siempre es suficiente para que una relación funcione. Amar no garantiza vínculos sanos ni duraderos. Las relaciones se sostienen también en la comunicación, el compromiso, la responsabilidad afectiva y la capacidad de asumir errores. Cuando estos elementos faltan, el amor se convierte en una idealización que termina generando frustración y desgaste emocional.
La honestidad y la lealtad son pilares fundamentales en cualquier relación. Ser honestos implica ser claros con lo que se siente, se espera y se puede ofrecer; la lealtad supone coherencia entre palabras y acciones. Cuando estos valores se rompen, la confianza uno de los cimientos más frágiles de la vida en pareja se deteriora, y con ella la posibilidad de construir un vínculo saludable.
Es importante subrayar que el amor nunca debe confundirse con la tolerancia a la agresión. Ninguna forma de violencia, ya sea física, psicológica, sexual, económica o emocional, es justificable dentro de una relación. Amar no es aguantar ni normalizar el maltrato. Permitir agresiones en nombre del amor perpetúa dinámicas dañinas y pone en riesgo la integridad de las personas.
En este contexto, los límites en la pareja no son una amenaza, sino una expresión de cuidado. Establecer límites claros permite definir qué se acepta y qué no, protege la individualidad y previene abusos. Sin límites, el amor suele transformarse en control, dependencia o desgaste constante, por eso mismo hay muchas parejas que de manera constante tienen conflictos que pone en riesgo la relación.
Otro aspecto poco cuestionado es la responsabilidad de no hacer perder el tiempo a quien comparte una relación. Mantener un vínculo sin claridad sobre lo que se quiere, o sin la disposición real de construir, puede convertirse en una forma de violencia emocional. La honestidad, incluso cuando implica reconocer dudas o incertidumbre, es una muestra de respeto por el otro, si no estás segur@ de lo que quieres vete.
Cuando una relación termina, es frecuente caer en la victimización o en la búsqueda de culpables. En muchos casos persiste la tendencia a responsabilizar a la mujer del fracaso de la relación, mientras que el hombre evita asumir la parte que le corresponde, sobre todo cuando se evade la responsabilidad y lo más fácil es señalar al otro, resulta más cómodo que trabajar emocionalmente lo que es necesario. Las relaciones son construcciones compartidas y asumir la responsabilidad individual es indispensable para el aprendizaje y el crecimiento personal.
El 14 de febrero también invita a dejar de romantizar el amor desde una lógica comercial. El amor no se construye un solo día al año ni se sostiene con gestos, ni gastos espectaculares. Se trabaja todos los días en la escucha, el respeto, la empatía y el compromiso mutuo.
El sexo, como parte de la relación de pareja, es un complemento importante, pero nunca una obligación. La intimidad debe vivirse desde el deseo compartido y el consentimiento. Tener una relación no otorga derechos sobre el cuerpo del otro. El sexo impuesto, condicionado o forzado, incluso dentro de la pareja, es una forma de violencia que no debe normalizarse.
Finalmente, conviene recordar una realidad que suele quedar fuera del discurso romántico: la violencia en la pareja ocurre todos los días. Las estadísticas muestran cifras alarmantes de agresiones, control y abuso, afectando principalmente a las mujeres. Estos datos nos obligan a replantear la idea del amor y a entender que amar también implica responsabilidad, límites y la decisión consciente de construir relaciones libres de violencia. Tal vez; ese sea el verdadero sentido del amor, más allá del 14 de febrero.
Psicólogo Armando Arredondo Paredes
Psicoterapeuta individual y de pareja
Contacto profesional: https://unasolucion.com.mx/armando-arredondo/
