Mujeres invisibles, problemas invisibles

Mujeres invisibles, problemas invisibles

Para muchas mujeres, la devastadora pérdida de su pareja se ve magnificada por una lucha a largo plazo por sus derechos básicos y su dignidad. A pesar de que hay más de 258 millones de viudas en todo el mundo., históricamente estas mujeres han pasado desapercibidas, sin apoyo ni medidas en nuestras sociedades.

A día de hoy, mientras los conflictos armados, los desplazamientos forzosos y las crisis sanitarias añaden viudas a nivel global, las experiencias y necesidades únicas de estas mujeres deben pasar a un primer plano a través de sus propias voces.

Experiencias pasadas basadas en guerras o pandemias muestra que a las viudas a menudo se les niegan los derechos de herencia, se les arrebata sus propiedades después de la muerte de su pareja y pueden ser objeto de estigma y discriminación como “portadoras” de enfermedades. A nivel global, las mujeres tienen menos posibilidades de acceso a pensiones de vejez que los hombres, por lo que la muerte de un cónyuge puede conducir a la indigencia de las mujeres mayores. En el contexto actual, las viudas pueden no tener acceso a cuentas bancarias y pensiones, ya sea para pagar la atención médica si enferman o para mantenerse a sí mismas y a sus hijos. Con familias de madres solteras y mujeres mayores solteras, que ya de por sí son particularmente vulnerables a la pobreza, esta es un área que necesita atención urgente.

En el Día Internacional de las Viudas, el 23 de junio, descubramos los problemas a los que se enfrentan para salvaguardar y promover sus derechos.

Pobreza

  • Poco o ningún acceso a créditos o a otros recursos económicos, ni siquiera para el cuidado de los hijos o la educación.
  • Limitados o nulos derechos a heredar o a la propiedad de la tierra, según la tradición y la ley religiosa.
  • Dependientes de la caridad de los parientes de su esposo.
  • En India, sus familiares les quitan las propiedades y ellas se quedan en la calle, lo que las lleva a buscar trabajos informales como empleadas domésticas,a mendigar o a prostituirse.
  • En ciertos casos, las viudas pueden pasar a ser responsables de las deudas de su esposo fallecido.

Violencia

  • Especialmente en África y Asia, las viudas son víctimas de la violencia a nivel físico y mental (inclusive el abuso sexual), debido a las disputas por la herencia, la tierra y la propiedad.
  • Se fuerza a las mujeres a participar en prácticas tradicionales perjudiciales, degradantes e incluso peligrosas como parte de los rituales de sepultura y duelo. Por ejemplo, en determinados países, se obliga a las viudas a beber el agua con la que se ha lavado los cadáveres de sus esposos. Los rituales de duelo también pueden implicar tener relaciones sexuales con sus parientes varones, afeitarse el cabello y escarificación.

Salud

  • Nutrición deficiente, viviendas inapropiadas y vulnerabilidad ante la violencia, conjuntamente con la falta de acceso a la atención médica.
  • La salud sexual y reproductiva de las viudas pueden quedar desatendida.
  • Las viudas son particularmente vulnerables frente al VIH y SIDA. Posiblemente, no se informe a las mujeres de que la causa del fallecimiento de su esposo esté relacionada con el SIDA y se las somete a un ritual de purificación manteniendo relaciones sexuales con sus parientes hombres. La inseguridad económica que sufren las lleva en ocasiones a convertirse en trabajadoras sexuales.

En pos del progreso para las viudas

Las Naciones Unidas conmemoran el 23 de junio como el Día Internacional de las Viudas (A/RES/65/189) desde 2011 con el fin de dar voz a las experiencias de las viudas y para reactivar cuanto antes el apoyo especial que necesitan.

Ahora más que nunca, este Día es una oportunidad para pasar a la acción y conseguir así lograr sus plenos derechos y el reconocimiento para las viudas.

Esto incluye proporcionarles información sobre el acceso a una parte justa de su herencia, tierras y recursos productivos; pensiones y protección social que no se basen únicamente en el estado civil; trabajo decente e igualdad de remuneración; y oportunidades de educación y formación. Capacitar a las viudas para que se mantengan a sí mismas y a sus familias también significa abordar los estigmas sociales que crean la exclusión y las prácticas discriminatorias o perjudiciales.

Asimismo, los gobiernos deben tomar medidas para mantener sus compromisos para garantizar los derechos de las viudas tal como los consagra el derecho internacional, lo que incluye la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño. Incluso cuando existen leyes que protegen los derechos de las viudas, la debilidad de los sistemas judiciales de gran cantidad de estados compromete la forma en la que se defienden los sus derechos en la práctica. La falta de concienciación y la discriminación por parte de los funcionarios judiciales puede provocar que las viudas eviten acudir al sistema judicial para reclamar la restitución de sus derechos.

En definitiva, deben emprenderse programas y políticas para terminar con la violencia contra las viudas y sus hijos, mitigar su pobreza, ofrecerles educación y otras formas de ayuda. Estos programas deben incluirse en el contexto de los planes de acción para acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En situaciones posteriores a un conflicto, se debe convocar a las viudas para que participen plenamente de los procesos de reconciliación y consolidación de la paz con el fin de garantizar que contribuyan a la paz y seguridad sostenibles.

Fuente: ONU

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