
La senadora Celeste Ascencio respalda la reforma constitucional impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo
Durante la discusión, la legisladora fue contundente al señalar que el país atraviesa un momento definitorio: “Hoy no estamos discutiendo una reforma más. Estamos decidiendo de qué lado de la historia estamos: del lado del pueblo o del lado de quienes durante años se beneficiaron del abuso y los privilegios.”
Ascencio subrayó que esta reforma representa un cambio de fondo al modelo que durante décadas permitió estructuras costosas, discrecionales y alejadas de la gente.
“Se acabaron los excesos. Se acabaron los privilegios dorados. El dinero público no puede seguir sirviendo a unos cuantos mientras millones de mexicanas y mexicanos exigen justicia y bienestar.”
La senadora destacó que, con esta reforma, se garantizará mayor transparencia en el uso de los recursos, se eliminarán estructuras infladas y se cerrará la puerta a prácticas que durante años permitieron el uso discrecional del dinero público.
Asimismo, respondió a las críticas de la oposición, quienes han señalado un supuesto debilitamiento democrático: “Se equivoca la derecha. No estamos destruyendo la democracia, la estamos limpiando. Hoy, por primera vez, este Senado representa verdaderamente la diversidad de nuestro país: pueblos originarios, personas con discapacidad, mujeres y personas de la diversidad sexual.”
En ese sentido, enfatizó que la austeridad no es un retroceso, sino una condición indispensable para construir instituciones legítimas: “La austeridad no es un castigo, es un principio ético. Una democracia austera es más cercana al pueblo, más honesta y más fuerte.”
Ascencio también hizo un llamado directo a los congresos locales a actuar con congruencia y dejar atrás los excesos presupuestales, señalando casos como el del estado de Michoacán, donde el gasto legislativo continúa siendo desproporcionado frente a las necesidades de la población.
“La transformación también exige que en los estados se termine con los privilegios. No puede haber congresos ricos con pueblos pobres.”
Finalmente, la legisladora reafirmó su respaldo a la visión de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y sostuvo que esta reforma marca un antes y un después en la vida pública del país.
“Hoy no venimos a administrar privilegios: venimos a desmontarlos. Y quienes se oponen tendrán que explicarle al pueblo por qué defienden el abuso en lugar de la justicia.”
